Imagen simbólicaMiles de personas marchan en Madrid tras la muerte de la pensionista desahuciada Maricarmen
Miles de personas marcharon el jueves en Madrid tras la muerte de María del Carmen Abascal, de 87 años, cuyo desahucio desencadenó las protestas por la vivienda en España. Su muerte pesa ahora sobre la campaña de las elecciones del 29 de noviembre.
Abascal, conocida como Maricarmen, murió en el hospital el miércoles 7 de octubre, dos semanas después de su desahucio del 23 de septiembre y antes de poder firmar un nuevo contrato de alquiler para su antigua vivienda. Según The Guardian, unas 20.000 personas marcharon el jueves por la tarde por el centro de Madrid, mientras que FAZ informa de que la policía detuvo la marcha ante el Congreso. Los manifestantes gritaron que no era una muerte sino un asesinato y culparon a los especuladores; algunos acusaron también de fracaso al Gobierno de Sánchez.
Los partidos se echan la culpa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, escribió en X que comparte la pérdida con todos quienes la sienten como propia. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, del conservador PP, expresó sus condolencias y advirtió a los partidos contra instrumentalizar su muerte, pero los parlamentos regionales y municipales gobernados por el PP rechazaron el jueves guardar minutos de silencio. Vox culpó a Sánchez, y su eurodiputado Hermann Tertsch exigió una autopsia, según FAZ.
Decretos de vivienda y huelga
Tras el rechazo parlamentario a sus medidas de emergencia, el Gobierno de Sánchez las reformuló en dos decretos con 21 medidas y espera que la Diputación Permanente del Congreso apruebe uno. Una encuesta estatal publicada el jueves muestra que el 76,3 % apoya la intervención del Estado en el mercado de la vivienda; según Al Jazeera, además hay prevista una huelga general en noviembre.