Imagen simbólicaEspaña controla las llegadas desde Italia mientras Ceuta espera una nueva oleada
España inició a medianoche del sábado controles a los viajeros que llegan por aire y mar desde Italia, en respuesta a la suspensión por Roma de la libre circulación en Schengen tras los cruces a Ceuta.
Los controles españoles durarán un mes y responden a las medidas italianas que, según Roma, deben impedir que los migrantes llegados a Ceuta continúen viaje, aunque los dos países no comparten frontera terrestre. Madrid califica ese argumento de inventado: quienes llegaron a nado a Ceuta no pueden entrar en el espacio Schengen a través de territorio español. El viernes España pidió a Italia que levantara sus controles antes del domingo; Roma respondió que se mantendrán al menos hasta el 15 de agosto, alegando una nueva oleada de llegadas prevista. La disputa enfrenta al gobierno socialista español con el gobierno conservador italiano, que desde hace tiempo reclama normas migratorias europeas más estrictas.
El estado de excepción continúa en Ceuta
Una semana después de que más de 70.000 personas cruzaran a nado desde Marruecos el jueves 30 de julio (Koha habla de unas 78.000), hasta 6.000 siguen en la ciudad, informa FAZ; el gobierno regional contabiliza más de 1.100 menores no acompañados para 29 plazas regulares.
La culpa se desplaza a las plataformas
FAZ atribuye la avalancha a las redes sociales: una sentencia del Tribunal Supremo contra las devoluciones inmediatas se convirtió en Facebook, Instagram y WhatsApp en un supuesto derecho de asilo, y en TikTok se difundió «Ceuta está abierta». Handelsblatt informa de que una comisaria europea culpa en parte a los gigantes tecnológicos.
Otras opiniones
The Wall Street Journal interpreta el choque como un endurecimiento de las fronteras interiores de la UE; en España, vecinos y la izquierdista Izquierda Unida culpan a Marruecos, Estados Unidos e Israel, algo que FAZ califica de teoría conspirativa sin pruebas.