Imagen simbólicaTrump sopesa un acuerdo con Irán o la escalada tras su derrota electoral
Los demócratas ganaron el Congreso en las elecciones de mitad de mandato del martes, y Trump debe elegir entre una salida negociada de la guerra con Irán y la escalada. Teherán celebra, pero no apunta a concesiones.
Los responsables iraníes presentaron el resultado como un rechazo público a la guerra. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, que dirige las negociaciones, escribió que los estadounidenses "dijeron no a la guerra", y Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, habló de una derrota política de Trump en Washington. Una declaración atribuida al líder supremo Mojtaba Khamenei afirma que quien espere un cambio en la hostilidad de EE. UU. por vaivenes partidistas "se equivoca gravemente". El FAZ lo interpreta como señal de que Teherán no tiene prisa por un acuerdo rápido.
El canal de Catar
The New York Times informa, citando a funcionarios, de que Irán estudia "propuestas concretas" sobre su programa nuclear, lo que sugiere que la mediación liderada por Catar ha logrado cierto éxito. El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, y su homólogo iraní, Abbas Araghchi, hablaron el jueves de las conversaciones, según fuentes diplomáticas.
El Golfo se prepara para ataques
Dos fuentes cercanas a gobiernos del Golfo señalan que un Trump debilitado tiene más incentivos para pactar y que un asalto total parece menos probable, aunque siguen siendo posibles ataques limitados contra instalaciones nucleares. Según el FAZ, EE. UU. había pedido a los aliados del Golfo prepararse para una nueva oleada de ataques; Trump ahora no muestra prisa y se espera un tercer portaaviones a finales de noviembre. Sardar Bilali, asesor de la Guardia Revolucionaria, dijo que cualquier Estado que ayude a ataques estadounidenses será un "objetivo legítimo".
Otras opiniones
Breitbart recoge a Fareed Zakaria, de CNN, para quien el bloqueo estadounidense asfixia a Irán y Trump duda tanto como Teherán en cerrar un acuerdo. Los medios estatales iraníes, en cambio, presentan la votación como una victoria iraní.