Imagen simbólicaUn comandante tigriano promete seguir luchando mientras la administración de transición pide a los rebeldes que se desarmen
Un comandante rebelde de Tigray prometió el jueves seguir combatiendo tras la toma de Mekele por fuerzas aliadas del Gobierno. El viernes, un responsable de la administración respaldada por el Ejecutivo federal instó a los combatientes a deponer las armas.
El teniente general Fisseha Kidanu, presentado en la nueva emisora rebelde Tigray Broadcast Media como comandante del ejército de Tigray, afirmó que Tigray seguía en guerra y pidió a milicias y voluntarios atacar las posiciones en manos del Gobierno, pese a la ventaja de sus adversarios en drones y armamento pesado. El TPLF se había retirado de Mekele a principios de octubre, cuando combatientes aliados del Gobierno entraron en la ciudad. Redae Halefom Woldeselassie, alto cargo de la nueva administración de transición de seis meses, dijo que los rebeldes se estaban desmoronando y pidió a los combatientes volver a casa, al sostener que el conflicto sirve a una pequeña camarilla de dirigentes.
Ataque con dron en Mekele
Vecinos informaron de un ataque con dron el martes que mató a cuatro personas e hirió a seis cuando cargaban cabras en un camión; no pudo verificarse de forma independiente. Redae dijo que tropas etíopes y aliadas realizan operaciones de seguridad conjuntas, pero no dio plazo para el regreso de los desplazados.
El acuerdo de Pretoria, en ruinas
El primer ministro Abiy Ahmed acusó el lunes al TPLF de reclutar por la fuerza a jóvenes en lugar de desarmarse según el acuerdo de Pretoria de 2022, que los nuevos combates han roto en la práctica.
Huida hacia Kenia
Reuters informa de que la Cruz Roja de Kenia envía con urgencia ayuda a etíopes que cruzaron la frontera huyendo de la violencia.