Imagen simbólicaHombres armados matan a siete personas en un funeral en una iglesia greco-ortodoxa de Karak
Hombres armados abrieron fuego el viernes contra un funeral en una iglesia greco-ortodoxa de Karak: siete muertos y decenas de heridos. El rey Abdalá II prometió la respuesta más dura.
Según la Dirección de Seguridad Pública de Jordania, los atacantes bajaron de un vehículo y dispararon contra un cortejo fúnebre junto a la iglesia de la aldea de Hamoud el viernes 23 de octubre. Las autoridades hablan de 34 heridos, 27 de ellos hospitalizados, mientras que el ministro de Sanidad mencionó 40. El ministro del Interior, Mazen al-Faraya, calificó a los autores de extremistas, pero dijo que era pronto para saber si tenían vínculos con grupos conocidos. Nadie ha reivindicado el ataque y la búsqueda de los pistoleros continúa.
Versiones distintas sobre los atacantes
Los primeros informes hablaban de dos tiradores, uno con fusil y otro con pistola, como los describió Khaled Burqan, asistente al funeral. Las imágenes de seguridad emitidas por Al-Mamlaka muestran a tres personas disparando desde la acera antes de correr hacia la entrada de la iglesia. Un testigo dijo a la cadena que los disparos duraron unos cinco minutos.
Condenas dentro y fuera del país
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó el ataque, igual que el ministro de Exteriores de los Emiratos en una llamada con su homólogo jordano Ayman Safadi. El presidente libanés, Joseph Aoun, también lo condenó. La archidiócesis greco-ortodoxa de Jordania afirmó que el ataque solo arraigará más a los cristianos en el país.
Otras opiniones
TASS cita a una fuente de seguridad anónima que dijo a Al-Mamlaka que los atacantes pertenecían a una organización takfirí radical, algo que las autoridades jordanas no han confirmado. El Tehran Times publicó un balance anterior y más bajo, de seis muertos.