Imagen simbólicaLos ataques a petroleros en Ormuz marcan un máximo semanal mientras EE. UU. e Irán se disputan el control del estrecho
Los ataques contra petroleros cerca del estrecho de Ormuz alcanzaron su mayor cifra semanal de la guerra, según fuentes citadas por Reuters. Washington dice que el estrecho está abierto; Teherán, que está cerrado.
Fuentes de seguridad marítima dijeron a Reuters que hubo al menos 12 ataques contra petroleros que transportaban crudo, GNL y GLP entre el 28 de septiembre y el 5 de octubre, más que en cualquier otra semana desde el inicio de la guerra el 28 de febrero. El Joint Maritime Information Center, dirigido por la Armada estadounidense, afirma que los ataques y el hostigamiento de la Guardia Revolucionaria continúan. El miércoles 7 de octubre, el secretario de Estado Marco Rubio dijo en Atenas que Irán había «perdido el control total» del estrecho, y citó flujos de petróleo casi tan altos como antes de la guerra.
La Guardia Revolucionaria promete cerrar rutas «ilegales»
El general de brigada Mohammad Reza Naqdi, asesor del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, dijo que el estrecho sigue cerrado hasta que se atiendan las «demandas legítimas» de Irán. Las rutas abiertas mediante la voladura de pasos rocosos y usadas por pequeñas embarcaciones para contrabandear petróleo a los petroleros serán bloqueadas pronto, afirmó.
Vance fija una condición sobre el enriquecimiento
El vicepresidente JD Vance dijo a Reuters que Irán debe reducir «de forma significativa» su capacidad de enriquecimiento para poner fin a la guerra, y preguntó por qué necesita combustible enriquecido al 60 por ciento. El presidente Masoud Pezeshkian afirmó el lunes que las conversaciones con Washington son «inútiles».
Otras opiniones
Al Jazeera cita a expertos que ven en la formulación de Vance un posible suavizamiento de la postura estadounidense sobre el enriquecimiento; TASS recoge la afirmación de Naqdi sobre el cierre sin la réplica de EE. UU.